Mi padre construyó el bloque hace algunos años con sus propias manos, fue un proceso muy bonito para nuestra familia porque todos aportamos nuestro granito de arena.
La finca paso por diferentes fases que reforzaron la idea principal del proyecto, en realidad lo que imaginamos diseñar se fue construyendo desde cero. Hasta la forma que ha tomado a día de hoy.
Mantenimiento, rehabilitación y seguridad El tiempo va pasando y pensamos que sería una buena idea reformar la finca. Le quisimos dar más valor con la instalación de un ascensor y reformar todos los apartamentos. Este tipo de reformas nos dieron un valor añadido en cuanto a comodidad y confort. Quisimos mantener la idea original y cambiar todo el mobiliario.
Fue bastante duro... pero salimos a flote. Las viviendas turísticas no contaban en su momento, con un protocolo específico para enfrentarse a la pandemia de COVID-19. Tuvimos que reinventarnos y adaptarnos a la "nueva normalidad". Desde entonces es prioridad cumplir con todas las medidas establecidas para conformar un espacio 100% seguro para nuestros clientes.
Nuestros huéspedes siempre vuelven, porque los hacemos sentir como en casa... Su satisfacción, es nuestro principal compromiso. No podemos estar más agradecidos. Gracias a ellos Palfuriana 86 se ha convertido en un espacio de turismo familiar donde todo el que llega, siempre regresa.